martes, 10 de noviembre de 2015

ACTIVIDAD 2 (Corregido)

                                             
                                                   ADAPTACIÓN CUENTO TODA CLASE DE PIELES


El cuento “Toda clase de pieles” pertenece al folclore, es decir, es un cuento folclórico.

El folclore, es una palabra inglesa acuñada por el inglés William John Thoms, que hace referencia al conjunto de creencias, prácticas y costumbres que son tradicionales en un pueblo o cultura. Pero centrándonos en la ‘literatura folclórica’ podemos sostener que este término sustituye un curioso concepto de “antigüedades populares”, es decir, el folclore literario son los diferentes aspectos de la cultura popular, como por ejemplo: las canciones, las leyendas, los cuentos maravillosos…

El folclore se caracteriza por el anonimato, la oralidad y la multiplicidad de variantes (transmisión vertical y transmisión horizontal)


“Toda clase de pieles” posee las 3 características básicas del folclore, por esto es un cuento folclórico. Esto significa que este cuento es anónimo, que no tiene autor; se transmite oralmente; y esta transmisión puede realizarse a lo largo del tiempo o en una misma generación.

Los cuentos folclóricos reflejan la época por las que han pasado. Y reflejan todos los sueños, deseos y necesidades de la gente del pueblo. Con lo cual la historia de “Toda clase de pieles” revela cómo se sentían las personas que vivían en esa época y que sueños tenían.

Refiriéndonos a la etapa de Educación Primaria, los cuentos folclóricos como “Toda clase de pieles” poseen un interés pedagógico que consiste en estimular la fantasía y la imaginación del alumno. Además les abren un abanico amplio de posibilidades que jamás hubieran imaginado y podrán desarrollar sus habilidades lingüísticas como su lenguaje, su léxico y sus estructuras gramaticales. Incluso, hablando psicológicamente, los cuentos folclóricos proporcionan al niño un desarrollo psicológico que les ayudan a conocerse y a explicar el mundo.


                                                   ADAPTACIÓN

Érase una vez que se era, en un reino muy muy lejano vivía un matrimonio recién casado en su gran palacio. La pareja estaba formada por una reina llamada Ana y su marido, el gran rey de aquel reino llamado Carlos. Esta pareja vivían muy felices, pero pasaron los años y tanto Ana como Carlos decidieron tener un hijo para que su reinado tuviera descendencia. Carlos estaba empeñado en que su hijo fuera varón para que este pudiese gobernar su reino y a Ana no le importaba el sexo de su hijo ya que no le preocupaba si fuera niña o niño.

Tras varios intentos de llevar un niño al mundo, un día soleado del mes de noviembre. Ana le llamó a Carlos a sus aposentos y le dijo:

-          - Carlos, estoy embarazada- le dijo Ana emocionada.
-         -  No me lo creo, ¿es verdad cariño?- dijo Carlos.
-          - Sí, Carlos. Por fin tenemos a nuestro hijo, al que tanto queríamos. – dijo Ana.

Emocionados los dos, se abrazaron.

Ocho meses después, Ana dio a luz a su bebe y resultó ser una niña. A pesar de que no querían tener una chica, no les importó y la quisieron igual o incluso más. A la que la llamaron Eva. Era una niña muy guapa, con ojos azules como el mar y un pelo rubio muy rizado.

Pasó una semana, y Ana empezó a encontrarse mal. Por lo que Carlos mandó a todos los médicos del reino que acudieran al palacio para hacerla una revisión y que pronosticarán lo que le pasaba. Pero ninguno encontró ninguna solución. Pero eso sí, le dijeron que le faltaban tres días para morirse.

Una noche, antes de irse a la cama, Ana decidió entregar a Carlos un cofre de madera de roble con tres regalos para que se lo diese a su hija cuando fuera más mayor. En la caja había un colgante con tres medallitas: una de una virgen que se la había regalado la abuela de Ana, otra era una rueca que era el regalo que le hizo su madre a Ana, y por último el anillo de bodas. Y, además, le dijo que le prometiera que se iba a casar con una mujer más guapa que ella. Carlos se extrañó mucho y pensó que era muy complicado casarse con una mujer más bella que Ana, pero al ser una promesa de su esposa no le puso ningún inconveniente, aunque le parecía muy difícil.

Al día siguiente Ana falleció, y todo el reino le hizo un funeral. La familia real estaba muy entristecida, pero el tiempo pasaba y la pérdida desaparecía y solo quedaba el recuerdo.

Pasaron cinco años, Eva creció tanto, que cumplió dieciséis años por lo que ya era una mujercita. Así que el día de su cumpleaños, Carlos le dio la caja de madera de roble que le había dado Ana para ella. Y este le contó que era un cofre que le había dejado su madre para su hija, para que la recordase siempre. Tiene tres objetos muy especiales para tu madre, así que le dijo: ¡Guárdalos bien y no los pierdas!

Eva estaba muy ilusionada por el regalo, ya que era un recuerdo de su madre, y valía mucho tanto económicamente como sentimentalmente. Por lo que lo guardo debajo de su cama, ahí donde nadie miraba.

Una tarde muy soleada, Eva salió como todos los días a sentarse debajo de un sauce llorón a escribir poemas de amor y leer cuentos maravillosos. Cuando de repente se le presenta delante de sus narices un príncipe con un poncho muy llamativo, y le dice:

- Ay princesita que guapita eres vente conmigo a mis tierrecitas y serás muy feliz como una perdiz.
- ¿Pero tú quién eres?- dijo extrañada Eva.
- Yo soy el gran príncipe de Méjico, y vivo al otro lado del mundo. Me llamo Emiliano. ¿Y tú cómo te llamas preciosa? -dijo el príncipe.
- Hola, yo me llamo Eva- dijo tímidamente ella.
- Me ha enviado tu padre, que dice que buscas un príncipe que te acompañe toda tu vida. – dijo el príncipe Emiliano.
- ¡No, no, no! Yo no buscó ningún príncipe, todavía soy muy joven y quiero divertirme.-dijo enfadada Eva.

Eva se cogió tal cabreo que fue rápidamente a hablar con su padre. Se recorrió todo el palacio porque no le encontraba, así que se paró, pensó y fue corriendo al invernadero donde no había mirado y seguro que se encontraba allí.

Cuando llegó le dijo a su padre:

-¡Padre yo no me voy a casar! ¡Me niego!
- Eva, tranquilízate. Ya eres mayor y tienes que contraer matrimonio con un príncipe. Y Emiliano es el que hemos encontrado. – le contestó su padre, intentando convencerla.
- Padre, no quiero casarme con nadie y menos por obligación.-dijo Eva.
- Pues lo siento hija, pero tienes que hacerlo. ¡Te lo ordeno yo!- dijo el padre.

Eva muy enfadada, se fue corriendo a su alcoba y se puso a llorar. Tras media hora llorando, se tranquilizó y empezó a pensar. Pensó para sí misma que sí aceptaba la boda tendría regalos y esos regalos podrían salvarla de su matrimonio. Así que pensó y pensó y llego a la conclusión de que pediría unos regalos inalcanzables para que le diese tiempo a pensar otra solución al problema que se le había planteado hoy.

Después de cuatro horas, en la cena. Eva le dijo a su padre que aceptaba la propuesta, pero con una condición, que quería tres vestidos: un vestido como el sol, otro plateado como la luna y el último tan brillante como las estrellas. Carlos aceptó el requisito que le ofrecía su hija, así que mando a todos los sastres de su reino que buscaran y confeccionaran los tres vestidos.

Pasaron tres meses y los tres vestidos ya estaban hechos, por lo que Carlos se los dio a Eva. Eva muy extrañada de lo poco que habían tardado, se lo agradeció a su padre, pero para tener aún más tiempo para buscar una alternativa, le dijo a su padre que para casarse con el príncipe, tendría que regalarla un regalo de bodas, y el rey lo aceptó. 

Este regalo de bodas que Eva solicitó a su padre Carlos fue una caperuza con un trozo de cada una de las pieles de animales que existen en el mundo. As que Carlos mandó a todos los cazadores de su reino para que trajesen todas las pieles de todos los animales del mundo, y los sastres lo elaborasen.

Al cabo de un año, la caperuza ya estaba terminada. La verdad que era muy fea y sucia, pero a Eva la encantaba.

Después de que su padre le entregase la caperuza de todo tipo de pieles, Carlos le dijo a Eva que mañana celebraban la boda. Eva le asintió apenadamente, pero era lo que le tocaba, aunque ella ya tenía un plan preparado.

Esa misma noche, cuando todos se fueron a dormir, y los vigilantes del reino hacían el descanso de las cinco de la mañana. Eva cogió un saco y metió dentro los 3 vestidos y el cofre que le había regalado su madre. Se puso la caperuza de toda clase de pieles, y se escapó del palacio. Rápidamente se fue al oscuro bosque, para que no la vieran. Entonces empezó a andar y andar, hasta que amanecía ya que en este momento se escondía en los árboles para descansar. Así que, así estuvo una semana durmiendo por el día y andando por la noche.

Eva estaba muy sucia, tenía el pelo enredado con ramas de los árboles, la cara y los brazos negros llenos de arañazos.

Una mañana, cuando se iba a esconder, escuchó unos ladridos que se acercaban a ella. Por lo que trepó rápidamente a un árbol y se quedó inmóvil allí para que no la viesen. Los perros se quedaron ladrando a pie del árbol. Cuando llegaron los cazadores miraron hacia arriba y vieron un animalejo. Así que decidieron disparar, pero de repente sonó una vocecilla diciendo: - No disparéis, no soy un animal. Los cazadores, muy extrañados dijeron: - ¡Baja!

Eva bajó lentamente, y cuando puso los pies en la tierra. Los cazadores la empezaron a interrogar, pero Eva no les dijo nada. Por lo que los cazadores decidieron llevarla a su palacio en un carruaje muy primitivo. Eva iba muy asustada porque a lo mejor eran los cazadores de su padre Carlos.

Cuando llegaron, el palacio era diferente al suyo, por lo que Eva se sintió muy aliviada.

La bajaron del carruaje y le presentaron al marqués dueño de las tierras en donde se encontraba.

-Buenos días marqués, le traemos una joven que nos la hemos encontrado en muy malas condiciones en el bosque-dijeron los cazadores.
-Muy bien, bien hecho-dijo el Marqués.
- Hola joven, ¿quién eres? Yo soy el Marqués Victoriano, pero me llaman Víctor-dijo el Marqués.

Eva se quedó totalmente en silencio, para que no la reconocieran.

El marqués se quedó extrañado, así que mandó a las criadas que la lavaran y la quitaran esa caperuza tan fea y sucia que llevaba. Que la dieran de comer y si ella quería quedarse en el palacio que la dieran una ocupación. Pero ella se revolvía como una fiera cuando la tocaba la caperuza. Así que la limpiaron un poco por encima y comió algo.

Se quedó ayudando a las sirvientas, y así aprendería como trabajan para después ser una de ellas. La gente del palacio la llamaban Toda Clase de Pieles, porque no se la veía el rostro ya que no se quitaba la caperuza para nada.

Un día Toda Clase de Pieles se enteró de que el marqués estaba buscando una esposa. Y ella estaba enamoradísima de él.

El marqués Víctor para elegir a su esposa decidió hacer baile en el palacio que durase tres noches. Así que Toda Clase de Pieles que estaba enamoradísima de Víctor pensó: tengo que buscar una forma que no revele mi identidad y que me deje acercarme al marqués.

En la primera noche, todos los criados estaban muy liados porque tenían que recibir a todos los invitados procedentes de todos los lugares del mundo. Pero en el momento en que la comida ya estaba servida, y ya se habían recogido los platos. Toda Clase de Pieles le dijo a la criada suprema, llamada Concha, con la que tenía muy buena relación, que si la dejaba asomarse al baila ya que ella en la vida había visto uno, y tenía mucha ilusión por acercarse a ver cómo era. Concha no le puso ningún problema, pero le dijo que obligatoriamente llegué a las doce de la noche porque había que entregarle la leche con galletas al marqués. Toda Clase de Pieles le prometió que a esa hora iba a estar.

Así que Toda Clase de Pieles fue rápidamente a su alcoba se vistió con el primer vestido tan brillante como el sol, se arregló y bajó al baile. Cuando empezó a bailar Víctor, este se fijó en Toda Clase de Pieles y le propuso un baile. Mientras bailaban el príncipe le preguntaba cosas, pero Toda Clase de Pieles como era muy lista le daba largas y no contestaba, sino que le preguntaba a él. Cuando empezó la gente a irse Toda Clase de Pieles, bajó a su habitación, se cambió y fue rápidamente a la sala de los criados. Concha le dijo que llegaba tardísimo y que le subiera la leche con galletas al marqués, pero dentro de la leche dejó caer la medalla de la virgen, y se lo entregó.

El príncipe empezó a tomarse la leche, cuando de repente saco una medallita de oro de una virgen, que la dejó encima de la chimenea muy extrañado.

A la mañana siguiente Toda Clase de Pieles convenció a Cocha de que si salía a ver el baile llegaría a la hora, así que Concha aceptó por lo buena persona que era y la buena relación que tenían entre ellas.
Por lo que Toda Clase de Pieles fue rápidamente a su alcoba se puso el segundo vestido tan plateado como la luna, y se arregló y bajó al baile.

Víctor la sacó a bailar nada más verla. Empezaron a hablar y hablar para conocerse mejor, pero Toda Clase de Pieles seguía desviando la conversación. Al rato, cuando no quedaba casi nadie, bajó rápidamente a su habitación, se cambió y se fue a la sala de criados. A Concha no le hizo ninguna gracia de que llegara tan tarde, así que le dijo que le subiera la leche con galletas y se fuera a dormir. Cuando le subió la leche con galletas, Toda Clase de Pieles dejo caer la segunda medallita, la rueca.

Cuando el marqués empezó a tomarse la leche, notó algo muy duro, lo sacó y era otra medalla, pero en este caso era una rueca. Y lo volvió a dejar encima de la chimenea.

A la mañana siguiente, en la tercera y última noche de baile, en donde el marques elegía esposa. Toda Clase de Pieles preguntó a Concha que si podía pasarse un rato pequeño a ver el baile, y Concha le dijo que sí. Así que bajó se cambió y se puso el tercer vestido y entró en el baile. Víctor la pidió bailar y estuvieron toda la noche bailando juntos.

A las doce sonó el reloj, era tardísimo, así que se fue a la habitación y se puso encima del vestido la caperuza y bajó corriendo a la sala de criados. Como de costumbre subió la leche con galletas al marqués y dejó caer el anillo de bodas de sus padres. Entró en la habitación del marqués, y se lo entregó. Y se encontró con el anillo.

Víctor le pregunto que era el anillo y las tres figuritas de la chimenea, Toda Clase de Pieles contestó que no sabía nada. Y el marqués le dijo esto es el compañero de esto que tiene en tu dedo anular que he dejado caer en tu mano mientras estabas nerviosa por escapar durante el baile. Víctor le quito la caperuza y le dijo: - Porque tú eres la mujer con la que me quiero casar. Me da igual quien seas, pero me he enamorado de ti, lo quieras o no. Los dos se abrazaron y se besaron, y vivieron felices para siempre.


                                                                 JUSTIFICACIÓN
Los elementos que he mantenido son:
-La protagonista vivía en su casa, apreciada por sus padres.
-Un suceso cambia en la familia, muere la madre, desapareciendo el apego familiar.
-La protagonista crece, se hace mayor, alcanzando la adolescencia.
-No puede cumplir la petición del padre, asi que demuestra astucia para alargar el tiempo, para huir.
-Comienza el viaje iniciático, representando el inicio de la vida adulta.
-La protagonista tiene una doble personalidad: Toda Clase de Pieles-princesa.
-Esconde su identidad en el palacio del marqués.
-Hay un evento popular en donde se muestra al marqués.
-Mediante unos objetos personales, el marqués adivina a la persona oculta que hay tras ellos.
-Final feliz de amor.

Los elementos que he modificado:
-El nombre de los personajes.
-La eliminación del incesto, cambiándolo por la aparición de un príncipe.
-El objeto de ocultarse sea una caperuza en vez de un abrigo.
-El trabajo de la segunda vivienda sea de criada, en vez de cocinera.
-La cena del marqués sea leche con galletas, mejor que una sopa.


                                                           CONCLUSIÓN

Este cuento está adaptado para la etapa fantástico-realista de 9 a 12 años ya que toca algunos de los temas favoritos de los niños a este rango de edad como: las aventuras, la fantasía, los animales salvajes reales o fantásticos, etc. Además las motivaciones que presentan a estas edades son los argumento con gran dinamismo, la moraleja implícita… 

 Todos estos ámbitos que se reflejan en esta categoría de edad se presentan en el cuento que he adaptado, por lo que la edad adecuada para leer y comprender el texto es de los 9 años a los 12, es decir, de cuarto curso en adelante.

Además a partir de los 9 años el niño tiene otra mentalidad, es decir, según dice Gesell “la edad de 9 años señala un cambio: el individuo no es ya un niño, pero tampoco es todavía un adolescente”. Con esto lo que quiero recalcar es que a partir de los 9 años el niño comprende mejor los textos que el maestro le ofrece y tiene otra visión más amplia de la realidad, lo que supone una facilidad de compresión en todos los textos que se le pongan. 

Teniendo en cuenta la edad de los receptores he intentado adaptar el cuento para que puedan disfrutar de una manera enriquecedora para ellos mismos.

domingo, 8 de noviembre de 2015

ACTIVIDAD VOLUNTARIA: Biografía de L. Fante

BIOGRAFÍA DE LUIS FANTE. 


Luis Fante, conocido como L. Fante. Nació en un pueblo cercano a la selva amazónica llamado KK-Huetes. Su madre nada más nacer L. Fante murió por motivos que no sabemos muy bien por qué, pero según dicen los científicos “falleció por una infección en el cordón que une un embrión en vías de desarrollo o feto a su placenta, lo que viene siendo en castellano católico el cordón umbilical”. 

L. Fante se crio con su padre con el que iba a cazar todos los días monos saltarines. Era una tarea complicada porque tenían que atarse a los árboles y dar saltos como Tarzan en Disney.

Con 20 años, L. Fante se fue a vivir a EEUU, donde le acogieron un circo ambulante que viajaba por todas las ciudades importantes. A través de esto conoció medio mundo, y se convirtió en domador de animales brutos.

Cuando cumplió los 25 años se mudó a España, y empezó a estudiar el grado de animales salvajes vs animales domésticos.

Treinta años más tarde, hubo una crisis mundial que acabó con todos los elefantes del país, ya que todos los reyes de España les gustaban irse de cacería a matar solamente, elefantes. 

Por ello, L. Fante, no porque se llamara así, se revelo contra la monarquía del país, haciendo de las suyas. Y os preguntareis, ¿qué hará? Pues muy sencillo, se disfrazaba de elefante y se pasaba por la plaza del pueblo haciendo ruidos extraños, con su trompa bien larga. 

REFLEXIÓN

Esta actividad me pareció muy original, ya que nunca había hecho este tipo de ejercicios literarios. Y como profesores creo que es una herramienta muy útil para que los alumnos creen textos narrativos muy originales basándose en su propia imaginación. Ya que normalmente en los centros educativos se hacen actividades de creación literaria muy limitadas donde los alumnos no pueden crear sus propias historias.  

Pero para hacer una creación en prosa hay que seguir estos pasos:

1.       Anotar ideas que van surgiendo en una hoja en sucio.

2.       Ordenar las ideas mediante un esquema.

3.       Realizar la primera escritura que consideraremos como un borrador y que puede sufrir modificaciones una vez leída despacio, y si puede ser, en voz alta.

4.       Realizar una primera revisión formal donde nos fijaremos en la puntuación, la expresión, la acentuación y las redundancias.

5.       Volver a realizar las correcciones oportunas.

6.       Pasar a limpio la creación.

Este trabajo desarrollará el razonamiento lógico y la estructuración mental, la atención, la paciencia y, obviamente, las habilidades lingüísticas escritas. Estas competencias son básicas para hacer una creación en prosa totalmente correcta. 

lunes, 26 de octubre de 2015

ADAPTACIÓN DE CUENTO FOLCLÓRICO “TODA CLASE DE PIELES”



Érase una vez que se era, en un reino muy muy lejano vivía una pareja de campesinos muy felices en su pequeña casita en medio del bosque.



Todos los días, trabajaban muy duro para sacar dinero y poder tener un hijo, para completar la familia. El campesino, llamado Carlos deseaba que fuese un chico ya que él se estaba quedando ciego, pero su mujer, Ana le daba igual, lo importante es que querían tener un hijo para que su familia tuviese descendencia.

Pasaron unos cuantos meses y Ana se quedó embarazada. La pareja estaba muy ilusionada porque por fin iban a tener a su primer hijo. Por esto ahorraron todo lo que pudieron, para poder tener dinero para cuando Ana diese a luz.

Nueve meses después, Ana dio a luz. Nació una niña muy guapa de ojos claros como el mar y piel oscura como el carbón. A la que le pusieron el nombre de Luna. 

Tras el nacimiento de Luna, la madre, quedó muy debilitada porque el parto había sido muy complicado. Antes de que falleciera le dijo a Carlos: - Hazme un favor, antes de que me muera, para que nuestra hija se acuerde de mí, en el arcón que hay en nuestra habitación, hay una caja de madera de roble, dáselo a Luna cuando tenga 20 años. El padre, se lo prometió con mucho gusto.

Dos días después Ana falleció, y Carlos la enterró cerca de la casa, al lado de un árbol que tenía un gran significado para ella.

A pesar de que Carlos no quería tener una hija, tuvieron una muy buena relación entre ellos dos, ya que se ayudaban para salir adelante. Se apoyaban tanto entre ellos, que Carlos no le dejaba salir de casa a Luna sin que fuera con él.

Cuando pasaron los años, Luna ya tenía 16 años y no le gustaba estar encerrada todo el día trabajando con su padre sin salir de casa. Por lo que un día por la noche, cuando su padre se fue a dormir, ella salió silenciosamente con una lata de aceite encendida, y unas piedras redondas que tenían en un jarrón.

Cuando abrió la puerta un frío aterrador le subió de los pies a la cabeza, por lo que decidió entrar a por un mantón de lana gruesa. Con la manta ya puesta encima de su espalda, la luz de aceite y las piedras redondas; se dispuso a empezar a andar. Cada vez que daba cinco pasos tiraba una piedra al suelo para poder regresar de nuevo. Caminó cuatro horas y no vio nada solo bosque y más bosque. Por lo que no se dio por vencida, a la noche siguiente ando una hora más. Y esa noche se dio cuenta de algo muy peculiar, algo que no había visto jamás. Era un poblado indio.



Pasaron cuatro años y todas las noches se asomaba para ver que hacía ese poblado indio. Le gustaba tanto ir a verlo que apuraba todas las noches para quedarse lo máximo posible.

Como le gustaba tanto el poblado indio, decidió marcharse de casa para siempre. Además su padre nada más cumplir los 20 años le entregó la caja de madera de roble que le había dejado su madre, y le dijo que la abriese cuando necesitara ayuda.

Así que una noche de luna llena, cogió un saco y metió todas sus pertenencias y la caja de madera de roble, tan misteriosa que no la había abierto jamás. Además, cogió tres objetos que pensó que le iban hacer mucha falta: un sombrero de cinco tipos de plumas de aves, una pipa de fumar de su abuelo y una piedra preciosa que tenía su padre escondida por si se quedaban sin dinero.

Así que con su saco y su manta de lana puesta encima de ella empezó a andar. Pasaron dos horas y de repente, Luna se da cuenta que le estaban persiguiendo una manada de lobos. Entonces, Luna empezó a correr lo máximo que podía, y se subió a un árbol. Trepó hasta la copa de este, y abrió la caja misteriosa. Cuando la abrió no había nada, pero al rato empezó a parecer una piedra en forma de punta de lanza. Luna muy avispada, la cogió rápidamente y rompió una rama que tenía al lado suya, y con esos dos objetos hizo una lanza. Con esta, Luna pudo matar a todos los lobos, para poder continuar su camino. Además tuvo cena, ya que se comió la carne del lobo.

Después de toda la valentía que tuvo Luna contra la manada de lobos, continúo su camino. Y empezó a andar y andar. Hasta que no pudo más con su alma, por lo que se escondió un una pequeña cueva para dormir hasta que saliera el sol.

Cuando empezaron a salir los primeros rayos de sol, Luna cogió su saco y se dispuso a caminar. Al cabo de una hora, Luna empezó a tener mucha sed, tanta sed que no podía ni moverse. Por lo que sacó de nuevo la caja misteriosa, la abrió y dentro había un tubo de metal que tenía una notita colgando que decía “Clávame en un tronco de un árbol y saldrá agua”. Luna fugazmente clavó el tubo en el primer tronco que tenía al lado suya, y empezó a salir agua de él. Y al fin, Luna pudo beber agua y coger fuerzas para seguir el camino.

Tras beber agua, empezó de nuevo su ruta hacia el poblado indio, ya no le faltaba nada para llegar. Cuando de repente un grupo de cazadores de empezó a dispararla, porque creían que eran un animalillo. Rápidamente Luna se tiró al suelo para que no la mataran, pero por desgracia una bala la alcanzó en la pierna derecha. Luna muerta del dolor se escondió entre unos matorrales bastante densos para que no la vieran. El grupo de cazadores se acercaron pero como no vieron nada, se fueron de esa zona. Luna, cogió un junco y se hizo un torniquete pero no era del todo efectivo, por lo que abrió la caja misteriosa. Cuando la abrió había en el interior un frasquito diminuto que tenía un líquido azul y colgaba una nota que decía “Si viva quieres estar échate estas gotita y veras”, por lo tanto, Luna se echó una gota en la herida y por arte de magia se curó.

Pasó una hora, y Luna se puso el sombrero de cinco tipos de plumas para presentarse en el poblado indio. Pero de repente pasó por delante de ella un joven indio que la invitó a subirse a su caballo.

-          - Hola chica, ¿tú querer venir conmigo?- dijo el joven indio.
-          - No lo sé, no te conozco. ¿Cómo te llamas?- contestó Luna.
-          - Mi nombre es Akanu, ¿y el tuyo?- preguntó el joven.
-          -¡Hola! Yo soy Luna, encantada de conocerte- contestó alegremente.

Tras la presentación de ambos, Luna se subió al caballo pío de su nuevo amigo. Que la llevó a su poblado. En el camino, Luna le contó toda su historia y Akanu la suya.

Akanu presentó a todo su poblado a su nueva amiga Luna, aunque no la veían muy bien la cara porque se la tapaba el gran sombrero.

Luna estaba deseando ser parte de ese gran poblado, ya que le encantaba todo lo relacionado con la cultura de los indios. Pero le preguntó a Akanu, que si podía quedarse con ellos. Y él le respondió diciendo: No hay problema para que te quedes, pero antes deberás resolver dos enigmas que son tradición en nuestra cultura. Si las averiguas tendrás sus distintas celebraciones.  Luna aceptó el reto, porque quería ser partidaria de aquel poblado, porque era su sueño.

Al día siguiente, el gran jefe indio le puso a Luna la primera prueba, que la superó por los pelos, aunque se quedó un poco debilitada. Por la tarde, tenía que solucionar el último reto que lo haría acompañado de su amigo Akanu. Fue un desafío muy arriesgado donde tenían que matar a la fiera de los montes de Sajonia para conseguir una piedra preciosa que reactivaba al poblado. Luna tenía muchísimo miedo, pero Akanu la tranquilizó y la dijo que entre los dos podíamos contra la bestia.

Durante toda la tarde, Akanu enseñó a Luna todas las estrategias que sabía y todas las tradiciones de su poblado, por lo que estuvieron toda la tarde y la noche, juntos practicando. Al día siguiente, siguieron entrenando sin descanso, ya que el próximo día era el día de la verdad, donde la pareja debía luchar contra la bestia.

Al día siguiente, era la hora de la verdad. Akanu y Luna se acercaron a la cueva donde estaba el gran monstruo. Y empezaron a luchar los dos juntos contra él, de repente la gran bestia le dio un golpe a Akanu que le dejó inmóvil. Por lo que, Luna se quedó sola ante el monstruo de la cueva. Tras varias horas de lucha continua, Luna pudo clavarle una flecha en el corazón del monstruo, lo cual este cayó al suelo. Rápidamente, Luna entró en la cueva pero no vio nada, solo había un hueco donde supuestamente debería haber estado la piedra preciosa, por lo que salió y se lo contó a Akanu. A este le pareció muy entraño que no hubiese nada, pero se fio de ella. 

Tras una hora llegaron al poblado, y todos estaban muy contentos por haber ganado a la gran bestia. Y por tanto, les hicieron una ceremonia para celebrar la entrada de Luna al poblado indio. En la ceremonia, el gran jefe indio le dijo a Luna que le entregase la piedra preciosa que había conseguido de la cueva, pero al no estar en la cueva, le entregó la que había cogido de su casa. El gran jefe indio se puso muy contento y comenzó la celebración de bienvenida al poblado indio Cherokee. Y Luna además, como una forma de agradecimiento le entregó al gran jefe indio la pipa de fumar de su abuelo, y se quitó su sombrero por lo q que todos los miembros del poblado pudieron ver el rostro de la joven. El gran jefe la bautizó con el nombre de Wayra, diosa del viento.

Una vez adentrada en el poblado, pasaron tres años y, Wayra y Akanu unieron sus almas.




JUSTIFICACIÓN

Este cuento está adaptado para la etapa fantástico-realista de 9 a 12 años ya que toca algunos de los temas favoritos de los niños a este rango de edad como: las aventuras, la fantasía, los animales salvajes reales o fantásticos, etc. Además las motivaciones que presentan a estas edades son los argumento con gran dinamismo, la moraleja implícita… 

 Todos estos ámbitos que se reflejan en esta categoría de edad se presentan en el cuento que he adaptado, por lo que la edad adecuada para leer y comprender el texto es de los 9 años a los 12, es decir, de cuarto curso en adelante.

Además a partir de los 9 años el niño tiene otra mentalidad, es decir, según dice Gesell “la edad de 9 años señala un cambio: el individuo no es ya un niño, pero tampoco es todavía un adolescente”. Con esto lo que quiero recalcar es que a partir de los 9 años el niño comprende mejor los textos que el maestro le ofrece y tiene otra visión más amplia de la realidad, lo que supone una facilidad de compresión en todos los textos que se le pongan. 

Los cambios que he realizado para que se adapte mejor a la edad de los niños son:
-          - He asignado un nombre a cada uno de los personajes tanto principales como secundarios.
-         -  En la protagonista he cambiado el roll, es decir, el personaje principal, Luna, es hija de unos campesinos en vez de la nobleza como pasaba en Toda Clase de Pieles.
-         -  El esqueleto principal de la obra se ha mantenido, lo que se ha modificado es el exterior de la historia.
-         -  Y por último, no se ha cambiado el objeto que le ha permitido a la protagonista cubrirse y no ser vista, es decir, no identificar su identidad.

Mediante estos cambios y teniendo en cuenta la edad de los receptores he intentado adaptar el cuento para que los lectores puedan disfrutar de la lectura de una manera enriquecedora para ellos mismos.



BIBLIOGRAFÍA

Cuadros de Luvit

Paul A. Osterrieth (1984). Psicología infantil (11a. ed.) (Trad. Gonzalo Gonzalvo Mainar) Ediciones Morata, S.A (Original en inglés, 1960) 

miércoles, 14 de octubre de 2015

WITIKA, HIJA DE LOS LEONES (Corregido)

ACTIVIDAD BLOQUE 1. ANÁLISIS Y SELECCIÓN DE UN LIBRO INFANTIL (Corregido)


El libro de Blanca Álvarez y Carmen García Iglesias, llamado “Witika, hija de los leones” fue escogido primeramente por una tarea de clase, y porque personalmente tengo una conexión muy peculiar por la cultura africana.

Las autoras del libro, cuyo texto ha sido escrito por Blanca Álvarez y las ilustraciones creadas de la mano de Carmen García Iglesias, han recibido el XXV Premio Destino Infantil-Apelles Mestres gracias a su gran trabajo por conseguir una obra que abrirá los corazones de los lectores.


Después de la lectura del libro, la hipótesis de la edad a la que he llevado a cabo es que es un libro apropiado para el tercer curso (8 y 9 años), ya que en esta edad se inicia la reflexión y la interiorización. Además es un libro literario porque cumple las cuatro características (su objetivo es artístico, predomina la función poética, pertenece a un género literario que en este caso es la narrativa y es un texto de ficción) indispensables para saber si un libro es o no literario.

La ficha bibliográfica es la siguiente:

Título: Witika, hija de los leones.
Autora: Blanca Álvarez
Ilustradora: Carmen García Iglesias
Editorial: Destino (Planeta S.A)
Primera Edición: noviembre de 2005

Para poneros en situación, os voy a contar un pequeño resumen, para que entendáis a la perfección el análisis del libro.


Todas las mañanas, mientras los otros niños van a la escuela, Witika recorre sola un largo camino hasta un manantial en busca de agua. A pesar de sentir mucho miedo por los peligros que pueden acecharla, Witika no deja de ir en busca del agua, ya que sin ella su familia no podría sobrevivir. Un buen día, nuestra protagonista es sorprendida por una leona que está herida, y a partir de ese momento empezará una auténtica lucha de la niña por intentar salvar al animal salvaje. Por medio de sus familiares, la pequeña Witika conseguirá medicinas y comida para ayudar a su nueva amiga y sus cachorros, ganándose finalmente la confianza del felino y el respeto de los aldeanos. 

A continuación realizaré el análisis del libro, paso a paso.

Nos fijaremos, primeramente, en el formato:

         - El aspecto externo de la obra es bastante manejable, ya que es ligero, tiene pocas páginas y el tamaño se ajusta a la edad. La portada es de tapa dura, el título es grande y atractivo; y tiene una imagen elaborada con acuarela con colores muy vivos que llaman la atención del niño. Además los niños, a esta edad, les llama mucho la atención los personajes que viven en otros países y son diferentes a ellos. Por esto, este libro es muy motivador y da pie a que los niños lo cojan con ganas y puedan disfrutar de él.



       -  Ilustraciones: Las ilustraciones no son nada estereotipadas porque son realistas y muy descriptivas. Esto se agradece ya que al lector, en este caso niños de 8 y 9 años, les provoca sensaciones y sentimientos a través de formas y colores llamativos que presentan una concepción original del mundo. Además tiene un objetivo primordial que es el refuerzo de la comprensión de lo leído y facilitar su evocación.

Os dejo algunas ilustraciones:







          - Tipografía: La tipografía que se usa en este libro es letra de imprenta, exactamente Times New Roman, con un cuerpo de 13 o 14. Esta tipografía es muy apta para el rango de edad estimado ya que tiene un alto grado de legibilidad.

Por otro lado, analizaré el contenido del libro:

          - El tema principal del libro es el descubrimiento de la identidad, donde Witika demuestra una gran capacidad de reflexión ante la situación a la que se enfrenta, es consciente de las opciones que tiene y de las consecuencias de sus actos. La decisión que toma es la que no le estaba permitida tomar, pero sin duda es la más correcta. Witika impone su conciencia como individuo.

En la edad estimada los niños son ya capaces de saber quiénes son y qué les rodea, por lo tanto comprenderán el libro. Dentro del tema principal es significativo la importancia del individuo que se da en el libro y que a esta edad es consciente de ello.
Además a esta edad (8 y 9 años) tienen la expectación impaciente y ansiosa de “ser, al fin, grande”, “ser, al fin, sí-mismo” (P. Osterrieth, 1984), basándose en realizar grandes cosas que les caractericen a ellos mismos.

         -  Temas secundarios hay muchos como: una relación social distinta, en este caso los niños con 7 a 9 años ya reconocen la existencia de opiniones distintas a la suya, y además uno de los temas favoritos de este rango de edad son los países o pueblos diferentes al propio.

Otro tema secundario sería el amor hacia los animales, en donde a partir de los 7 años empiezan a tener el gustillo por tener una mascota y responsabilizarse de ella. Y un último tema sería los derechos del niño, que con esta edad empiezan a preguntarse cuestiones que reflejan las diferencias entre los niños de otros países.

          - Estructura: la estructura de la obra es lineal (planteamiento, nudo y desenlace) y no dispone de moraleja explícita, un cambio que se da a partir de los 8 a 9 años. Además no consta de capítulos por lo que podemos decir que se trata de un cuento.

          - Protagonista: la protagonista es positiva ya que todos os valores que expresa en la historia son positivos y adecuados para la edad estimada. Algunos de los valores positivos principales que desarrolla Witika es la curiosidad que tiene por saberlo todo y esto se manifiesta en los niños de 7 a 9 años, donde todo lo que no saben lo preguntan. Además otro aspecto que tiene la niña que también se desarrolla en la edad estimada es la valentía y la protección hacia sus personas o animales más queridos.

-         - Los demás personajes: hay varios personajes secundarios que habitan en la historia: el abuelo, que es la figura de referencia de la sabiduría, persona que sabe de todo y le explica a Witika todas sus preguntas, además de que le da consejos. Este personaje se asemeja a la figura principal de la familia de los niños que puede ser un padre o un abuelo. Hay otro personaje que es la madre de Witika, encargada de que salga adelante su familia. Por otro lado, la leona que puede referirse a un problema que tengan los niños que les cueste solucionarlo pero a través de los consejos de su familia puedan resolverlo. El maestro, que es el “premio” de Witika por tener la valentía de afrontar su miedo o temor. Y por último, la aldea que se asemeja a la sociedad en la que vive el niño.

Estos ámbitos que caracterizan a cada personaje son adecuados para la edad (8 a 9 años) ya que son personas que les acompañan día a día y, además no les costará comprender a los personajes.

         -  Valores y contravalores: los valores que posee la historia son: Confianza en uno mismo, gracias a este valor tan importante, Witika hace caso a su intuición y arriesga su vida por salvar a la leona; la ayuda: Witika considera este valor más importante que sus miedos, y esta actitud la llevará a conseguir cosas que no podía sospechar, como hacer nuevos amigos o gozar finalmente de una educación;  el respeto: al principio, la relación con la leona será de respeto y distancia, hasta que irá apareciendo entre ellas la confianza mutua que culminará cuando Witika es aceptada como una más de la camada. El valor de respeto está también representado en la relación de Witika con su abuelo, al que admira profundamente y del que extrae la información que necesita para tomar sus decisiones; la amistad: esa confianza se transformará en amistad cuando la leona, recuperada, ayude a Witika en su tarea de llevar agua en su recorrido de más de cinco horas hasta el pueblo.


Estos valores (confianza en uno mismo, la ayuda, el respeto y la amistad) son los cuatro pilares para que un niño de 8 y 9 años se forme en la sociedad, y no tenga problema de equivocarse ya que una persona cercana a él pueda ayudarle.

Los contravalores del libro son: la dificultad de ir a la escuela, en donde el lector se da cuenta de cómo viven otros niños en diferentes países y las pocas posibilidades que tienen para ir a una escuela. También hay que resaltar la desconfianza de la aldea hacia la niña por atreverse a enfrentarse a un león.
Ambos dos contravalores son adecuados para trabajarlos con niños de 8 y 9 años para que se den cuenta de la suerte que tienen de ir al colegio, ya que no todo el mundo por desgracia tiene acceso gratuito a la escuela. Y también se puede trabajar confianza que hay hacia los demás.

        -  Lenguaje y uso de la lengua: el estilo literario de la obra es fluido y visual, donde los personajes aparecen y desaparecen en las páginas del libro. Los recursos que más aparecen en la función poética son las imágenes visuales que dan pie a que los lectores imaginen la historia según estas, y la metáfora que hace la autora con África. La calidad de las descripciones es alta, ya que si te quedas corto con la lectura puedes fijarte en los dibujos, ya que dicen “una imagen vale más que mil palabras” y la presentación de los personajes es muy adecuado porque los presenta explícitamente. En relación con los receptores, el vocabulario es muy sencillo, la claridad de las estructuras gramaticales utilizadas son oraciones cortas y comprensibles .Desde el punto de vista de la función poética, esta puede aportar al niño la simbología que desprende el libro sobre África.

Estos datos lingüísticos de la obra son adecuados a los niños con 8 y 9 porque a esta edad comprenden con facilidad lo analizado.



En conclusión, el libro de “Witika, hija de los leones” lo utilizaría en el aula para trabajar los derechos del niño, y que se dieran cuenta que no todos los niños del mundo van a la escuela. Además aprenderán a dialogar sobre los valores y contravalores que ofrece la obra. Y por supuesto, también trabajaríamos el tema y los subtemas del libro.

Este libro les encaminará hacia el encuentro de ellos mismos y con los demás a través de la historia; hacia el descubrimiento de actitudes, situaciones y realidades que les ofrecerá la historia de Witika.



BIBLIOGRAFÍA Y WEBGRAFÍA

Cuadros de LUVIT


http://www.uclm.es/ab/educacion/ensayos/pdf/revista3/r3a16.pdf

Paul A. Osterrieth (1984). Psicología infantil (11a. ed.) (Trad. Gonzalo Gonzalvo Mainar) Ediciones Morata, S.A (Original en inglés, 1960)

J. Piaget y B. Inhelder (1993). Psicología del niño (13a. ed.) (Trad. Luis Hernández Alfonso) Ediciones Morata, S.A (Original en francés, 1969)